Hay partes del Plan de Igualdad que son trabajosas, sí. Pero la comisión negociadora es otra cosa: es la bisagra.
Si la bisagra está torcida, la puerta abre… pero roza, cruje y al final se descuelga.
Y es que una comisión mal constituida (o mal documentada) puede darte un problema serio más adelante: registro, inspección, o incluso un “esto no está bien negociado” cuando ya llevas meses de trabajo.
Así que vamos a hacerlo fácil, claro y con sentido.

1) ¿Qué es exactamente la comisión negociadora?
Es el órgano donde empresa y representación de las personas trabajadoras (o quienes corresponda, según el caso) negocian y acuerdan el Plan de Igualdad.
No es un grupo “consultivo”. No es “te mando un borrador y me dices”.
Es, literalmente, el espacio formal donde se construye el plan: diagnóstico, medidas, calendario, seguimiento… y la firma final.
2) ¿Quién debe formar parte?
Depende de tu empresa, y aquí suele estar el primer lío.
Caso A: Hay RLT (representación legal de las personas trabajadoras)
Si tienes comité de empresa o delegados/as de personal, ellos forman parte de la comisión por la parte social.
Por la parte empresarial, suele estar:
- RRHH (o quien gestione personas)
- Dirección o gerencia (alguien con capacidad real de decisión)
- Y, si lo necesitáis, asesoría externa (con voz técnica)
Importante: que no se convierta en “muchos nombres y poca capacidad”. Mejor pocos, pero con decisión.
Caso B: No hay RLT (el caso “típico pyme”)
Aquí la cosa se vuelve más delicada, porque aun así hay que negociar, y hay vías previstas para hacerlo.
En la práctica, este escenario necesita:
- Un procedimiento ordenado (convocatoria, designaciones, actas…)
- Mucha claridad documental
- Y evitar la improvisación tipo “firmamos algo y ya”
3) Paso a paso: cómo constituirla sin fallos
Paso 1: Preparar la convocatoria (bien escrita)
Una convocatoria sencilla, pero formal, suele incluir:
- motivo: constitución comisión negociadora del Plan de Igualdad
- fecha, hora, lugar (o enlace si es online)
- orden del día
- propuesta de composición (parte empresa)
- documentación que se aporta (si la hay)
Un detalle que parece pequeño: manda la convocatoria con antelación razonable y guarda prueba de envío. Luego se agradece.
Paso 2: Reunión de constitución
En esa primera reunión normalmente se acuerda:
- composición definitiva (quién está y con qué representación)
- quién preside y quién actúa como secretaría (para levantar actas)
- calendario de reuniones
- metodología de trabajo (documentación, plazos, canales)
Piensa en esta reunión como en “poner el tablero y las reglas” antes de jugar.
Paso 3: Acta de constitución (sí o sí)
El acta debería recoger:
- asistentes y representación (empresa / parte social)
- acuerdos adoptados
- calendario tentativo de trabajo
- firma de ambas partes
Y aquí va una frase muy real: si no hay actas claras, es como si no hubiera pasado.
En planes, la memoria documental manda.
4) Qué errores se repiten (y duelen)
Te los digo tal cual, porque se ven muchísimo:
- Constituir la comisión “de palabra” y no levantar acta formal.
- Meter a gente sin capacidad de decisión y que todo quede “pendiente de dirección” eternamente.
- Reuniones sin orden del día → se habla mucho, se acuerda poco.
- No guardar evidencias (convocatorias, correos, firmas, etc.).
- Confundir consulta con negociación (“os lo paso para que lo veáis” no es negociar).
5) Recomendación práctica: “pack mínimo” de documentos
Para ir sobre seguro, ten preparado este “pack” desde el minuto uno:
- Convocatoria de constitución
- Listado de miembros (con su representación)
- Acta de constitución firmada
- Calendario de reuniones (aunque sea provisional)
- Carpeta de evidencias (correos, convocatorias, actas, versiones de documentos)
Es como una caja de herramientas: ojalá no la necesites… pero cuando la necesitas, te salva.
Si quieres, podemos ayudarte a constituir la comisión con el formato correcto (convocatoria, acta, calendario y “pack” documental) para que el Plan de Igualdad empiece con buen pie y no te explote después en el registro o en una revisión.
Porque, de verdad, cuando esta parte queda sólida… todo lo demás fluye mucho mejor.